Monstruos succionadores…

Ya saben que de entre los temas de lo sobrenatural, el de los vampiros es uno de los que más nos gustan. Pues bien, así como podemos “apreciar” a un vampiro y decir que este es “humano”, podríamos decir que los “dementores”, seres creados por la pluma e imaginación de JK Rowling, también lo son.

A ver que opinan luego de leer el siguiente post:

Qué es un Dementor y que es un Patronus?.

Para aquellos no tan familiarizados con estos conceptos, pueden ir a este enlace donde Guillermo hace una definición “formal”, muy acertada por cierto, de estas criaturas como “especie”. En el mismo, describo brevemente (en la parte de comentarios) lo que pienso de los Dementores como personajes, pero también hablo un poquito acerca de mi percepción de ellos dentro de la vida. Su contraparte, los Patronus, son simplemente la forma de contrarrestarlos.

En este post, pretendo presentar dichos personajes bajo la lupa de la vida ordinaria, bajo la perpectiva de su creadora, JK Rowling y también, bajo la perspectiva que uso en mi fanfic.

“Se acercan. Intentarán “atacar”…se concentrarán en ti. “Arrancarán” todos tus miedos, todo lo malo que tengas dentro y será físicamente muy doloroso, por no hablar de lo que sentirá tu alma que se impregnará del “dolor” y la “desesperación” más insoportables que hayas vivido. “Sentirás que se te va la vida” y pensarás que es malo y tratarás de revelarte pero eso sólo empeorará las cosas. “Hurgarán en ti como un lobo hurga en las entrañas de su presa”

Otra cosa… Hay un punto en el que el “beso” es mortal. Si rompes el contacto antes, lo restablezco y deberemos empezar de nuevo. Si lo rompes después, serás un ser de luz incorpóreo, lo cual es maravilloso, pero sé que no estás listo y lo obligaré a devolvértela…pero, si rompes el contacto en el momento en el que tu alma está saliendo, puede explotar dentro de ti y puedes morir y eso… es algo que ni yo podré arreglar.

Fanfic. Cap. 9. El pacto de acero.

Atacarán, hurgarán, arrancarán…sentirás dolor, desesperación…sentirás que se te va la vida…beso mortal…

Así describo yo un encuentro con un Dementor, ser “oscuro”, obra de la genialidad de JK Rowling, creadora de la saga Harry Potter, en el fanfic cuyos capítulos publico semanalmente.

Pero qué otra cosa podría ser descrita con estas palabras? Pregunta de fácil respuesta. Exactamente, La “Depresión”.

Ciertamente, JK Rowling no dejó a mal interpretaciones el hecho de que los dementores representan lo que para ella es un estado de “depresión aguda”, producto del devenir de su vida personal. Fueron creados en uno de los momentos más oscuros de su vida, de los más tristes, momentos en los que llegó a pensar que no habría nada más al día siguiente.

Esta descripción más la aportada dentro de su obra donde detalla una a una las características físicas de estos seres (con tal perfección que han sido llevados a la pantalla, tal cual cada quien los ha visto en sus peores pesadillas desde que conociera de su existencia por los libros), nos ha llevado a pensar en ellos, con justa razón, como seres desalmados, viles, horribles, no sólo en apariencia, sino por lo que se supone que hacen…tan así, que son considerados como “monstruos”.

Pero…(siempre hay un pero)…hay algo más…lo cual quise describir en mi fanfic de la siguiente manera:

 “Si te dejas ir y logran sacarte el alma, te prometo que tu poder será puro e infinito. Serás un ser de luz y nadie nunca podrá hacerte daño si tú no lo permites”…

Bajo esta perspectiva, son realmente los dementores seres monstruosos?

Vayamos un poco más allá, a lo que para mí son sus inicios, antes de dar una respuesta.

Enna (según su personaje en mi fanfic, la primera Dementora. Fanfic. Cap. 13. Los Inmortales. Parte I), siendo un ser de luz, era el compendio de la magia hecha sustancia. Poseedora de un ser “elevado”, ostentaba un gran poder y era feliz. No obstante, se relacionó con un ser de otra especie, igual de poderoso que ella, pero infinitamente diferente, sobre todo en sus objetivos, los cuales trazaba no por buenos, justos o malos, sino simplemente, por “necesarios” o no, lo cual no es ni bueno, ni malo en si, sino más bien, éticamente correcto o incorrecto, en términos del daño colateral que nuestras decisiones pueden ocasionar a otros, que en principio, fue lo que hizo que el mago en cuestión sufriera la disminución de su “magia” y buscara en otros, el poder que había perdido.

Pero no fue la relación que sostuvo con el mago lo que la llevó a convertirse en el primer Dementor, sino, su forma de encarar la “traición”.

El mismo amor que prodigaba a su novio, tenía su contraparte en la exacta medida del odio que sintió ante lo que consideró una traición departe de Draconus, que dicho sea de paso, también fue subjetiva. Ya que el amor, como cualquier otro sentimiento, puede ser tan eterno como voluble y terminar incluso antes de que empiece, de la misma forma que puede subsistir a los embates más terribles de forma indefinida.

Su ser era puro, lleno de luz, de poder. No había nada imposible para este ser. Lo tenía todo y a su vez, no tenía nada, ya que vivía en un limbo en el que el disfrute de la esencia de la vida, imposibilitaba la percepción de la misma en términos digamos físicos (sensoriales) .

Esto nos pasa a muchos. Vivimos rodeados de belleza, de luz, con tanto que nos hace bien y nos engrandece, sin embargo, no lo vemos. Nuestra apreciación es que estamos “solos” o que no hemos hecho “nada”, lo cual creo que se debe a que no se está seguro de lo que realmente se quiere (Creo que antes de buscar, hay que estar muy seguros de lo que se pretende encontrar, cuál es el objetivo, agradarse o agradar, comercializar o exponer…ganar o… “ganar”…En la medida en que sepamos esto, podremos entonces, al hacer una sumatoria de nuestra vida, contar nuestros méritos en vez de nuestras desgracias).

Así pues, como Enna, abrimos nuestro ser a alguien más, a algo más, sin la debida protección, que no es más que tener la certeza de que nadie más que nosotros mismos nos hará feliz, de que afuera, no hay algo que nos dé luz, la certeza de que si buscamos, debería ser únicamente algo o alguien con quien “compartirnos”.

Enna no lo vio y por eso, al sentirse traicionada (ojo: nosotros mismos nos traicionamos la mayor parte de las veces), su luz fue su maldición. Su ser elevado, se convirtió en un ser maldito, obsesionado y esa maldición se reflejó en su cuerpo. Se corrompió al instante y lucía cual las “momias malditas” del antiguo Egipto (…/// igual de “jugosa” y asquerosa). Ya no era la hermosa “iluminada”. Su vanidad ultrajada, se sumó a los sentimientos que albergaba su corazón y en vez de acabar con ella, la hizo verse y ser monstruosa. Su ira fue a más, su corazón se llenó de odio y se dijo que a diferencia de su padre…ella realmente “subsanaría” el error lo cual se traduce en “venganza”.

Al llegar al encuentro, hervía por dentro y estaba ansiosa por descargar toda su ira, no sólo por la traición, sino, por lo que “físicamente” le había ocurrido. Ojo, todo esto provocado por ella misma, ya que ella fue la que decidió, conciente o inconcientemente, percibir su situación de esta manera y ese fue el resultado.

El traidor la enfrentó y le dijo que estaba dispuesto a dar su vida sin luchar, si con ello ella quedaba conforme, pero sino y fue muy enfático en que se daría cuenta, lucharía con ella hasta destruirla.

Hubo un momento de evaluación en el que al tener tan cerca el objeto de deseo, pensó que podría revertir la maldición igual que lo había hecho él en su momento y le dijo, que no, que le bastaba con que la perdonase por todo lo ocurrido (Cuántas veces pedimos y recibimos perdón sin ser esto lo que realmente se busca o entrega? Y cuántas veces, ese dar y recibir perdón no es más que la prolongación de una venganza?…)

Al final, se produjo la gran batalla que tuvo como resultado una breve victoria para ambas partes. Digo breve…porque las “venganzas”, nunca dan la victoria definitiva.

Enna recuperó parte de su belleza, parte de su luz, más no su ser, igual que una persona envilecida que opta por el rencor en vez de dejar pasar algo, nunca vuelve a ser la misma hasta que deja de regodearse en el sufrimiento y decide superponerse a su dolor.

Todo esto para mí son los Dementores.

La angustia, el dolor, el resentimiento (y todos los sentimientos negativos que se puedan poseer) se convierten en un Dementor que nos ronda extrayendo de nuestro ser toda la luz que nos ha sido dada. Cada uno, toma fuerza y consistencia alimentándose de nosotros, convirtiéndose, cada uno, en un enemigo con el cual luchar. Nuestra alma cambia, nuestro físico cambia. Nos encontramos perdidos y sentimos que nunca más podremos ser felices y es precisamente ése el momento en el que todos convergen en un solo ser corpóreo que viene a darnos un “beso mortal”…un beso que podría arrebatarnos el alma…la vida.

Y entonces llega el momento de tomar una decisión. Actuar o…dejar que siga el entierro.

Si decidimos actuar, cada uno de los “Dementores”, se va convirtiendo en una fortaleza. La angustia empieza a remitir porque somos capaces de apreciar una sonrisa amable, el resentimiento se disuelve por la energía que usamos en poner un pie después de otro, hasta que, finalmente, el dolor se convierte en nuestro aliado y nos hace más lúcidos ya que seguimos adelante pero somos más precavidos.

Y pasa algo increíble: nos damos cuenta que nos habíamos convertido en un “Dementor”. Aquello a lo que se le temía tanto, aquello que veíamos como horrible y asqueroso, era nuestro propio reflejo. Pero con esto, llega también algo más y mucho más importante: Con el conocimiento de lo que somos o bien, en lo que nos hemos convertido, llega la aceptación y con ésta, llegamos a tomarnos cariño y de ese cariño, nace un nuevo ser y resulta que este ya no es horripilante, ni escamoso, ni frío. Es un nuevo ser de luz. Esto le da sentido a aquel viejo adagio que reza: “Lo que no te mata, te hace más fuerte”, a que sí?.

Pero, no es del todo fácil…para unos es peor que para otros y a unos les cuesta más recuperarse que a otros. Harry Potter nos puede decir mucho al respecto:

Cuando Harry, se enfrentó a lo que le temía, lo ganó todo. No hubo más derrotas, porque había derrotado a su única debilidad: “al miedo en sí”, pero sus miedos, eran mayores que los de los demás, le afectaban más, porque en su pasado había cosas horribles que los demás no tienen…(Remus Lupin, Hp3, Cap. 10. El mapa del merodeador).

Remus sigue comentando:

Se puede vivir sin alma, mientras sigan funcionando el cerebro y el corazón. Pero no se puede tener conciencia de uno mismo, ni memoria, ni nada. No hay ninguna posibilidad de recuperarse. Uno se limita a existir. Como una concha vacía. (Remus Lupin, Hp3, Cap. 12. El Patronus.)

Pero…

Adormecer el dolor por un rato te haría sentirlo luego con mayor intensidad.(Albus Dumbledore, Hp4, Cap. 36. Caminos separados).

Lo cual nos llevaría a algo pero, más permanente:

Según la señora Pomfrey, los pensamientos podían dejar cicatrices más profundas que ninguna otra cosa. (Narrador. Hp7. Capitulo 38. Empieza la Segunda Guerra)

Y es que a veces somos incapaces de ver que:

Lo único que nos da miedo cuando nos asomamos a la muerte y a la oscuridad es lo desconocido. (Albus Dumbledore. Hp6. Cap. 26. La cueva)

En el momento en que Harry comprendió el alcance que su propio temor pudo combatirlos (a los Dementores), así como nosotros nos hacemos inmunes al dolor cuando sabemos qué es lo que nos aqueja y actuamos en consecuencia.

No sirve de nada preocuparse. Lo que venga, vendrá, y le plantaremos cara. (Rubeus Hagrid. Hp4. Capitulo 37. El comienzo)

Esto de actuar en consecuencia, vale también a lo que respecta a los demás. Es decir, además de que es completamente dañino y autodestructivo, dejarnos “dementizar” es completamente inútil:

-¡Me tendría a mi! – exclamó Bellatrix con fervor-. ¡Yo pasé muchos años en Azkaban por él!. –

-Sí, eso fue admirable, desde luego –admitió Snape con tedio-. Claro que desde la prisión no podías ayudar mucho, pero el gesto fue sin duda muy considerado.

– Bellatrix Lestrange y Severus Snape.
Harry Potter y el Misterio del Príncipe. Capitulo 2. La calle de la Hilandera

Si no es bueno para nosotros ni para los que nos rodea, entonces, debemos tomar por bueno el consejo de Albus: (Era inescrupuloso, pero, de que sus palabras, sin importar el motivo por el cual las dijera, eran sabias, lo eran).

Debemos procurar no hundirnos bajo el peso de nuestras tribulaciones, Harry, y seguir luchando. – Albus Dumbledore. Hp6. Cap. 17. Un recuerdo borroso)

Ah. Que conste que el hecho de que hayamos sufrido mucho no es una limitante que nos debe marcar para seguir sufriendo por el resto de la vida. La responsabilidad de convertir los “estigmas” en fortalezas y encontrar en ellos “luz”, es una de nuestras mayores virtudes. Igual que en su momento hizo Harry, debemos buscar el conocimiento que nos lleve a la victoria.

El Dementor que atacó a Harry extrajo de sí aquél recuerdo de la voz de su madre antes de morir. El momento más doloroso que tuviese el chico a su corta edad, era también el más preciado, el más grande. Luego, los primeros patronus de Harry fueron débiles, sin embargo, llegaron a formarse basados en apenas recuerdos que él no tenía del todo definidos como tales, es decir, no recordaba si eran recuerdos o sueños. Esos recuerdos se fueron intensificando y todo el amor de Harry explotó en forma de un poderoso ciervo plateado.

….. Y entonces lo comprendió. No había visto a su padre, se había visto a sí mismo. – Harry salió de detrás del arbusto y sacó la varita. – ¡EXPECTO PATRONUM! –exclamó.

Repito, este proceso no es fácil ni tampoco instantáneo y la mayor parte del tiempo es inconsciente, igual que la mayoría no es capaz de saber cuáles son sus fortalezas y debilidades. Así y todo, basta con buscar y se encontrará lo suficiente para que éstas tengan presencia en nuestra vida, igual que un gran y brillante patronus.

Con todo esto, me atrevería a decir que los dementotes son incluso “mensajeros”, por que hasta el más temible, aquél que nos muestra nuestras peores debilidades, nos trae  también nuestras mayores fortalezas, igual que le pasó a Abigdail (Fanfic), quien al ver al dementor, no tuvo miedo. Ya lo conocía porque convivía con él a diario. Al verlo, más que horror, lo que sintió fue capaz de sacarla de su letargo y comunicarla con William.

– Mi cuerpo está atado, pero mi mente y mi corazón siguen contigo…el frío no existe…(William a Abigdail, Fanfic. Cap 1. “Sīc omnia familĭa”.)

Recuerda:

  1. La ausencia de miedo no te hace valiente, encararlo si.
  2. Tu mayor debilidad podría ser tu mayor fortaleza, depende de ti. Conócete.
  3. Todo es posible…la “nada” es imposible, no existe.
  4. Todo lo malo siempre tiene una contraparte. La mejor: Una enseñanza.
  5. Ni siquiera la muerte puede arrebatarnos a un ser querido. Saberlo nos hace entender más fácilmente que todo lo demás es carpintería.

Convierte tu oscuridad en luz…Tu Dementor en un Patronus…

Ahora si, qué opinas de los dementores?

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