¿Fantasía, Crítica Social, Metáforas o todas las anteriores? Aportes personales de Rice, Rowling y Meyer a sus obras.

Mucho se ha hablado acerca de cómo los autores, vierten en sus obras, sus pensamientos, sentimientos, creencias y demás. La mayoría, hace una alusión crítica, tomando como base lo que para ellos es correcto o incorrecto, dejando un pequeño rango, en el cual, los lectores pueden hacer uso de la “libre interpretación”.

Política, ética, moral, religión, son algunos de los temas, entre los muchos que llenan las páginas de las obras nacidas de los tantos escritores que han llenado nuestra mentes y corazones con los más puros odios, los más libidinosos placeres y los más sublimes amores. Estos temas, revestidos de ocultismo y heroicidad, nos atraparon y seguirán atrapando en el universo literario. De algunos aprenderemos, otros tantos servirán para reafirmar lo que ya sabemos o pensamos y muchos más, velaran algunos de nuestros más claros sentimientos o pensamientos, dada la naturaleza ambigua de su contenido. Lo que si es que, ciertamente, todos ellos nos entretendrán.

Este post explorará algunas de estas alusiones, pero antes de empezar, me gustaría hacer énfasis  en el hecho de que la presente, es mi opinión, la cual expreso con todo el respeto que me merecen todas y cada una de las personas que me rodean. Este es un tema “susceptible” y les pido por favor, que mantengan esta misma línea: El Respeto.

Ahora sí, entremos en materia.

Las historias de los seres de la noche, reflejan muchos de los temores de la humanidad a lo largo de la historia, pero, a lo largo de la historia, esos miedos han ido cambiando, “evolucionando”, como digo yo. El hombre ya no le teme al fuego, ya no le teme a la oscuridad, ya no le teme a los muertos, incluso es tan orgulloso y soberbio que prefiere escudarse en la sabiduría para no tener que obedecer a Dios, igual que hizo Eva, que al saber que comiendo del fruto de la sabiduría, sería igual a Dios y según ella, no tendría que obedecerle… entonces, es claro que las historias que hablan de esas cosas, han cambiado y seguirán cambiando con el tiempo.

Si me hablan de un vampiro de hace dos siglos o anterior, probablemente te diga que si, el autor debe tomar en cuenta el entorno de ese tiempo, sin embargo, bajo la perspectiva de que ese mismo autor, ya no vive en ese tiempo, el que cambie ciertos aspectos, tomando en cuenta lo que sabe y es (el ser humano) “ahora”, es una licencia literaria igual de buena e importante que cualquiera otra.

Por ejemplo, hay una película (END OF DAYS, me disculpo si no es el título, pero la sinopsis si es la correcta) EL NOMBRE CORRECTO DE LA PELÍCULA QUE MENCIONO ES “DRACULA 2000” en la que se menciona al diablo y tratan de matarlo de mil formas, al final, logran matarlo “colgándolo”, porque lo ponen en la película como si el diablo fuera “Judas”, el traidor, quien luego de vender a Jesús, trató de colgarse, pero un ángel cortó la soga, obligándolo a vivir eternamente, pagando por su pecado. El diablo, en esta película, quería tener un hijo, que lograría abrir las puertas del infierno en la tierra, ¡¡¡El diablo sería libre!!!…pero al final, cuando están en la batalla, el diablo se enreda en unos cables y cae al vacío con uno de ellos firmemente atado a su cuello y “muere” y podría decirse que lo hace “feliz”.

¿Cuántos diablos se han presentado en la historia?, ¿De cuantas maneras?. ¿Cuántas veces se ha mostrado la lucha del bien y el mal? ¡Incluso se lo ha puesto de mujer y súper amigo del diablo! en Al Diablo con el Diablo, es más, este es un excelente ejemplo, “cuando Elizabeth Hurley le dice a Brendan Fraser que si lo prefiere puede parecerse al estereotipo que el conoce”…

Romper estereotipos Y/O USARLOS no es un “pecado”…es “imaginación” y en nada irrespeta al pasado…“Lo que se ajuste mejor a una historia, es lo que realmente será correcto”.

Esta “imaginación”, tiene su base en muchos aspectos personales, propios de cada autor.

Todos saben que a Katie y a mí nos gusta mucho el tema de vampiros y demás seres de la noche y conversando al respecto, observamos que muchos de los autores que aducen a estos temas, dicen ser ateos. No me refiero específicamente a los autores literarios, sino más bien, a aquéllos que exploran el tema de lo “prohibido” y lo toman como algo que asumen no es de Dios y que por eso, les es empático (Blogs, revistas, etc.).

No obstante, personalmente, yo creo que la mayoría de los ateos, son incluso más “cristianos” que los propios cristianos, desde la prima de que para “rechazar” algo, debes conocerlo, por ende, para rechazar lo de Dios, debes estar muy bien enterada/o de lo que Dios significa y el conocimiento, es en sí, una forma de vivencia.

Estas personas dicen no creer en Dios, pero creen firmemente en el poder del hombre y su capacidad para procurarse todo lo que requiere para vivir y conseguir lo que desea. Ahora bien, si el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios:

1.         ¿No se estaría “venerando” a un “dios”?
2.         ¿No se estaría “venerando” al mismo Dios que es el origen del mismo, su esencia?

Ambas teorías, a mi modo de ver, hacen que el concepto de “ateo”, en su forma más utilizada, pierda un poco de fuerza, ya que las personas que se autodenominan de esa manera, niegan la existencia de dioses o deidades, en el sentido amplio de la palabra, sin embargo, creen en su obra y de hecho, en el mismo Dios, bajo otra “advocación”: El hombre, su creación perfecta.

Por otro lado, otra parte importante de aquéllos que gustan de lo “oscuro”, se regodean en el tiempo en el que se dieron las historias que cuentan y buscan en su oscuridad, lo que aquéllos veían. Traen a la época actual, los mismos miedos e incertidumbres y las mismas acciones que estos sentimientos provocan en el hombre, considerando así, que aquello oscuro durante un tiempo, sigue siéndolo y por consiguiente, estos temas son “satánicos”, siendo ésta su manifestación más perfecta.

Pero en realidad, lo ateísta, nada tiene que ver con lo que se entiende por “Dios” en la actualidad, es decir, si nos vamos a la etimología de la palabra, el término “ateo” viene del adjetivo griego αθεος (atheós), que significa ‘sin dios’ (en cualquiera de los dos sentidos, de no creer en uno o más dioses o de no venerarlos); siendo a la partícula negativa ‘no’ o ‘sin’; y theós: ‘dios’ (literalmente Zeus). Yo no creo en “Zeus”, más si creo en Dios.

Al todos “creer” en algo, no se puede ser realmente “ateo”, en el sentido estricto de la palabra.

Bajo esta perspectiva, ¿los seres de la noche son “satánicos”, malditos, proscritos? O, ¿su concepción de “malos” es producto del tiempo en que se desarrollan sus historias?. ¿Entre más “malos” son mejores?, ¿Eran realmente malos los monstruos de antaño? ¿Son realmente “buenos” los monstruos de ahora? ¿Son realmente malos?.

Veamos.

Últimamente, se están haciendo muchos remakes o reboots, como les llaman ahora, de películas que en su momento, fueron grandes taquillazos, de forma tal, que la industria del entretenimiento, tenga una punta de flecha segura, precisamente porque los tiempos no andan muy bien que digamos, económicamente hablando y ninguna de los grandes productores, tiene dinero para derrochar en algo que no vaya a funcionar con el público.

Estos remakes, traen al presente, la misma historia o bien, una “evolucionada”, sólo que ahora se crean utilizando todos los efectos especiales que los grandes cineastas han ido creando con el paso del tiempo, de manera tal que, aquéllas historias, sean, fotográficamente hablando, más acordes al público actual.

Entonces, tenemos las mismas historias de vampiros del siglo pasado, vistas de distintas perspectivas, más actuales y por ende, más “luminosas” que sus antecesoras. De igual forma, las “nuevas” creaciones, cumplen también este cometido, empatizar con el público al que están dirigidos en la actualidad y encontramos ahora vampiros (entre otros seres) “buenos”, “manejables” o más sexys que sensuales, como eran en el pasado.

Autores como Ann Rice, JK Rowling y Stephanie Meyer, han creado a sus respectivos “monstruos” con una dosis de “humanidad”, que volviendo al punto de la semejanza de este género, con su creador, podría llamarse “divinidad”. Además de esto, han volcados en sus personajes, sus creencias y pesares, con lo cual, han podido despejar su universo personal y a su vez, darlo a conocer a muchos.

En este sentido, JK Rowling podría decirse que es la más “internacional”, ya que su producto ha llegado a manos de muchos, sin importar género, edad, ideología o condición social, claro, nombrar a todos los monstruos de JK Rowling, sería extenderse ultra demasiado, dado que esta autora, ha creado un fascinante universo mágico, que incluye, desde bichos que ni los mismos magos pueden ver, hasta cosas gigantescas como los Trols, de los cuales ya hemos tenido otras referencias literarias (aunque los de Rowling, son gigantes), entonces, tomaremos una especie común en la obra de estas tres autoras: Los vampiros y los ordenaremos tomando en cuenta su fecha de “creación”.

Los vampiros de Rice. (1976)

Un siglo después de la primera obra del gran Bram Stoker en 1872, llega la primera de Ann Rice en 1976, convirtiéndola en una de las escritoras más leídas a nivel mundial.

Los de Rice, podrían tomarse como vampiros “clásicos”, porque comparten con sus antecesores, ese halo oscuro y la forma de alimentación “habitual”, sin embargo, a diferencia de los primeros, a los que poco o nada les importaban los humanos o aquéllos que empezaron a sentir “amor” y no sólo placer por los humanos, los vampiros de Rice profundizan en batallas existencialistas, sienten verdadero amor (y no lujuria y/o necesidad o atracción mágica por su condición de vampiros) por sus congéneres y por la humanidad y son también más osados en cuanto a “infringir” las leyes oscuras que hasta antes de la fecha de la primera publicación de la autora, regían el mundo de la noche.

Sus vampiros no hacen una transición absoluta al momento de ser transformados, sino que mantienen su vena “humana”, aunque sí, los rasgos personales se acentúan.

En cuanto a poderes mágicos, los de Rice, tienen poderes especiales más “humanos”, los cuales, al igual que sus rasgos personales, se ven exacerbados, es decir, no vuelan, pero si tienen una rapidez y fuerza inusitada, no cambian su forma, pero sus herramientas sensoriales (vista, tacto, olfato, etc.) los hacen prever y enfrentarse sin ningún peligro que comprometa su vida a los humanos, claro, tomando siempre como precaución el estar a resguardo mientras “duermen”.

Su gusto por la literatura o cualquier manifestación de arte, está bastante desarrollado por lo que invierten parte de su inagotable tiempo, en acumular riquezas que les proporciones una vida holgada y lujosa, dejando un poco de lado, el estilo de antaño, que los ponía como monstruos que vivían en castillos viejísimos y/o sucios y ruinosos.

Pero los elementos “personales” que vuelca la autora en su historia, son dos principalmente: El dolor de la pérdida de un ser querido y el homosexualismo.

La hija de Ann murió de leucemia a los 5 años de edad. Podríamos decir que metafóricamente hablando, la niña murió en manos de un “vampiro”, al igual que “Claudia”, la niña vampiro de Entrevista con el Vampiro, murió a manos de Armand, contando la misma edad humana, aunque no así la cronológica al momento de su muerte (ya era una mujer cuando murió).

Por otro lado, su hijo, se declaró abiertamente homosexual y actualmente, vive con su madre y su novio en casa de su madre.

Estas dos situaciones, se ven claramente plasmadas en el tenor de su obra, la cual, en sus dos primeras entregas, nos presenta a un Louis completamente dominado por la desolación, el vacío existencial y el enojo (que la representarían a Ella misma) AL MOMENTO DE ESCRIBIR ENTREVISTA CON UN VAMPIRO. Una Claudia que sucumbe a la muerte, sin saber exactamente porqué (Su hija) y un Lestat que ama abiertamente a las “personas”, sin importar de que sexo sean (Su hijo. Cabe destacar que en las primeras entregas de Rice de sus crónicas vampíricas, la sexualidad de Lestat podría denominarse como “ambigua”, no así en sus siguientes entregas  y aunque, obviamente mantiene la línea del amor a las personas que “llenan su espíritu y su mente”, sus gustos son en su mayoría homosexuales o bien, ella misma, depende del tiempo en el que se le analice).

Podría decirse, por lo que se sabe de su hijo, que Christopher ayudó a su madre a seguir adelante y enfrentar, no sólo el dolor de la muerte de su hija y su esposo, sino su enfermedad y que estas cualidades las imprimió la autora en su personaje de Lestat, pero, también podemos decir que este personaje, también fue absorbido por ella hasta llegar al punto en el que a través de él, ella se perdona, perdona a la vida y finalmente, perdona a Dios por lo que ha vivido, dándose una nueva oportunidad y reencontrándose.

Sus novelas están catalogadas como Novela de Terror. Yo, las veo como un canto a la vida. Una nueva vida que nació del dolor.

(Ojo, no he leído todas las Crónicas ni demás obras de la autora, pero si he tenido el placer de escuchar muchas referencias acerca de ellas y, en general, así veo yo la obra de Rice).

Los vampiros de Rowling.

Cronológicamente hablando, quien sigue en la lista es JK Rowling. Pocas referencias hay en su obra acerca de los “vampiros”, pero las hay. Sus vampiros son lo que podríamos denominar “intermedios”, ya que mantienen algunas de las características de los vampiros clásicos (pálidos, nocturnos, chupadores de sangre), pero muestran cierta  “evolución” en cuanto a sus capacidades sociales, presentándoselos como seres capaces de convivir con los humanos sin “comérselos” (o tomárselos, como prefieran), aunque esto puede deberse solamente al echo de que los humanos en cuestión son “magos”, con lo cual, podría decirse que en el contexto “muggle”, el trato que los vampiros de Rowling les dispensen a los humanos, sea igual que el que dispensaban sus antecesores.Pero los vampiros de Rowling, comparten a su vez, ciertas características con los demás “monstruos” o “criaturas”: Todos ellos son considerados “non gratos” e inferiores, por su condición de “diferentes” (esto tomando en cuenta a los “humanos” transmutados. El resto, son considerados como “animales”).Los humanos esclavizan a las criaturas y “cazan” a los seres, catalogándolos como “peligrosos” o “inútiles” (que por cierto, no lo son…allí tenemos el ejemplo de Dobby y su gran poder mágico), de la misma manera en que algunos maltratan y discriminan a otros por ser bajitos, calvos, pobres, menos aventajados, de otra raza y/o cualquiera otra situación. Aún cuando se les ve compartiendo con los humanos, su postura es incómoda y sus “amigos” (por no decir, cuidadores) los vigilan severamente y los maltratan en muchos casos. Casi puede notarse el periódico enrollado en la mano del “amigo” del vampiro invitado a la fiesta de Slughorne, en la amenaza velada que hace el mago en cuestión con la que pretende mantener en calma al vampiro. ¡¡¡Imagínense lo que pasará en casa!!!Es importante recalcar, que estas situaciones sociales, se vinculan a las políticas, cuando por ejemplo, llega un Lord Voldemort (allí está pintado cualquier líder comunista), que les ofrece “libertad”, al cual, “los marginados” responden con lealtad y se arman rebeliones en las que el más perjudicado es el que está en medio, siendo el inocente quien más sufre las consecuencias.Esta clasificación y el continuo y férreo control por parte de los humanos para usarlos o mantenerles a raya, podría traducirse en el mundo “muggle”, usando las palabras maltrato y discriminación, que son entonces, dos de los tantos temas sociales que abarca esta autora en su obra.Ahora bien, los “vampiros”, son también representados por Rowling a través de otros seres, que por sus características de “chupadores”, bien podrían considerarse como “vampiros”. Tal es el caso de los dementores.Al igual que Rice, estos seres fueron creados por su autora, para “exorcizar” un dolor personal. En su caso, la depresión en un momento difícil de la vida de Rowling, fue tal, que la autora vislumbró un monstruo decrépito que succiona el alma de sus víctimas y las convierte en conchas vacías.Particularmente, yo veo a estos “monstruos” de forma diferente (pueden ver la reseña aquí), pero para los efectos de este post, creo que podemos ver a estos seres como “vampiros”. Los vampiros de Meyer: (Dato curioso, no es Stephanie, es Stephenie, de Sthephen, su padre)

Esta autora, creó a una familia de vampiros que a simple vista, rompe el molde que hasta ahora ha servido de base para dar vida a estos seres. Una de las diferencias más notables radica en que éstos monstruos, en especial, sus vampiros, son igual de fuertes que los de Rice e igual de empáticos con el ser humano (ya sea que así lo deseen o por efectos del áurea  mágica que los rodea), se esconden o atacan a los humanos por efectos de “protección”, ya sea la propia, de sus congéneres o bien, la de los humanos con los que simpatizan, y/o para alimentarse, pero, la retórica de esta autora es más clara al exaltar las muy veladas características presentes en la obra de Rice: rapidez, fuerza, inteligencia, piel “brillante”, etc.

Esto último, podría ser una alusión a que las personas que deciden actuar, “brillan”, pese a su “pasado” y/o la carga que deban sobrellevar, aunque también, podría significar, que aquél que se atreve a “salir” del hueco donde su “pasado” lo enterró, “brilla” más que aquél, que en las mismas condiciones, decide mantenerse en la oscuridad, regodeándose en su “desgracia”. Estas metáforas pueden aplicarse a “buenos” y “malos” y me parecen cónsonas a la religión que practica Meyer, quien pertenece a los Mormones y en la cual, su fundador describe al “Padre” y al “Hijo” como seres “cuyo fulgor y gloria no admiten descripción”. También podría ser una alusión religiosa a los nefitas y lamanitas lo cual traería a colación el asunto de la evangelización, aunque en un grado más “moderno”, digo yo, ya que los libros (Crepúsculo) aducen elementos cristianos “generales”. Nótese que, particularmente, observo que en esta obra, aunque se presente el “racismo” (entre especies, que para efectos del tema podrían tomarse como “razas”), se hace para ejemplificar como dos pueblos – Vampiros/nefitas y Quilleutes/lamanitas), luego de siglos de lucha, se unen por un bien común.

Volviendo a las características evidentes, la “dieta” de estos vampiros sigue siendo de sangre, pero, resueltos los problemas “clásicos” de antaño, acerca del existencialismo (los vampiros son seres satánicos, malditos, etc.), lo cual también podría tener que ver con la concepción religiosa de la autora, “deciden” incluir un suministro más “humano” y se alimentan de animales, autodenominándose “vegetarianos”.

Por otro lado, incluye también, al igual que en el caso de la obra de Rowling, aspectos sociales y su crítica al respecto, como: la discriminación, la indulgencia de la burguesía para con el resto, la autocomplacencia, la dependencia clínica adolescente (y la adulta también), el efecto de las buenas y malas decisiones vs las “correctas” (que no tienen porque ser ni buenas ni malas), la asociación por conveniencia, etc. temas de los cuales se ha hablado mucho, de muchas maneras , aunque, debido quizás a su vinculación con un amor “correspondido” (en la mayoría de los casos los “amores” no son correspondidos, como por ejemplo en Abzurdah), no se haya tomado correctamente, provocando críticas a la autora.

Cabe señalar que este es un aspecto preponderante en toda la obra de Meyer. Por su prosa, se diría que a diferencia de sus predecesoras, esta autora es completamente feliz. No hay indicios de ningún tipo que señalen que la autora ha pasado por algún proceso doloroso que haya querido “exorcizar”, pero esto también es importante. La autora entonces, vuelca en sus páginas, el bienestar del que disfruta en su seno familiar.

Particularmente, creo que su forma tan flagrante de describir lo que critica, dio el resultado esperado, aunque le valiera la crítica, pero eso es ya cuestión de percepciones. En este sentido, podría aplicarse claramente el viejo adagio: Cada maestro con su librito. Mientras Rice y Rowling critican velada, pero contundentemente (Ojo: Lo de contundente es sólo para el público con criterio que gustan profundizar en sus lecturas, ya que muchos no ven el “detrás de” que tienen estas obras y se concentran solamente en lo evidente) Meyer usa el método inverso, muy efectivo en muchas personas, que siempre toman lo contrario de lo que se les dice.

No obstante, con uno u otro método, siempre quedará algo en el aire…ese es el encanto de la literatura fantástica.

Cada una de las autoras, pues, ha creado su obra partiendo de si mismas (sentimientos, conocimientos, percepciones, decisiones, etc.):

–         Rice, por ejemplo, aduce las tantas fases que ha vivido en cuanto a su religiosidad – ateísmo, protestantismo, catolicismo – sugeridas en los personajes principales de su obra cumbre: Crónicas Vampíricas, refiriéndome a la evolución de dichos personajes, siendo inicialmente el “oscuro” Louis, el principal, cuando estuvo en su momento de ruptura con Dios, bajo cualquier advocación y pasándose luego a Lestat, ya más en “paz” consigo misma y con aquél que considera su Dios, esto sin obviar, su crítica a la Iglesia, con quien no está de acuerdo en asuntos, como por ejemplo, el homosexualismo, por razones obvias.

–         Rowling, hace lo propio con el catolicismo, presentando elementos propios de esta religión, tales como la alusión a la vida después de la muerte y el amor, como principal mandamiento de la ley de Dios en la religión Católica y al igual que Rice, pone en manifiesto su discordancia para con la Iglesia, como líder de su grupo religioso, en múltiples aspectos.

–         Meyer, hace alusión clara a su religión, al colocar a un pastor como padre de Carlisle Cullen, o bien, la “invasión” del ejército de neófitos de Maria, dirigidos por Jasper a México, lo cual convirtió en un “paraíso” ese territorio para ella y sus afiliados, igual que en su momento se dio en una de las migraciones/guerras territoriales de lo mormones, los cuales fueron vencidos y castigados por los tantos asesinatos cometidos (igual que los neófitos), o a la alusión a la monogamia de por vida, entre otras cosas y también, aduce el “cambio” que se está dando desde hace algún tiempo entre los fundamentalistas, ya que “acepta”, que algo “maldito”, puede ser transformado en algo “bueno”, todo depende de la decisión que se tome, lo cual no veo que esté muy ligado a los conceptos básicos de su religión, pero claro, yo no conozco mucho del tema.

Ahora bien, adicional a estas aportaciones espirituales y/o religiosas, como quiera llamárseles, es de destacar que en estas obras, se repite un comportamiento, ausente en los pioneros del “oscurantismo”: La línea que divide los estereotipos de “buenos” y “malos”, es cada vez más difusa, ya que mientras antaño, los malos eran “malos”, ahora los malos, “pueden ser” y efectivamente son, héroes o, antihéroes como se los denomina muchas veces, incomprendidos la mayor parte de las veces, pero héroes y/o “humanos” al fin y todo porque supieron permanecer fieles a si mismos y no se dejaron llevar por lo que se decía de ellos: “Monstruos que toman sus propias decisiones” (y aquí me permito hacer alusión de toda la obra y no sólo de los “vampiros”, los cuales en este post, son una mera referencia unificatoria de ideas). Lo mismo pienso de las autoras que los crearon. Su personalidad y esencia está tan bien definida (con sus aciertos y desaciertos, con sus temores y fortalezas, etc.), que son capaces de “crear” universos fantásticos “reales” y a través de ellos, elevar su voz espiritual y crítica, lo cual constituye un acto de grandeza perse.

Para mí, esto es simplemente maravilloso. Me parece genial, encontrar en historias que contienen personajes fascinantes, todo aquello resaltable y bueno de la vida, así como el razonamiento político, social y/o religioso de las personas, que unido a un contexto fantástico, es para mí una fórmula perfecta para llegar a mucha gente y que a su vez, todas estas personas se interesen en estos temas, que muchas veces, de tanto leerlos en los periódicos, o en el diario vivir, pierden fuerza y por ende, interés, lo cual a mi modo de ver, no debe suceder.

Con todo se aprende, ¡Sólo hay que abrir la mente! Desear hacerlo, en vez de invertir el tiempo en críticas destructivas.

Nos vemos en otro análisis.

Saludos,

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6 Respuestas a “¿Fantasía, Crítica Social, Metáforas o todas las anteriores? Aportes personales de Rice, Rowling y Meyer a sus obras.

  1. Este análisis fue extra genial.

    Rice fue muy directa al introducir sus creencias religiosas, no me había percatado en Meyer pero es algo lógico, creo que es ella la que más esta inmersa en este asunto. En cuanto a Rowling, tengo mis dudas de sus creencias católicas.

    Leyendo el post, me surgió una duda. Si Voldemort quería ser inmortal, por que no se convirtió en vampiro, a menos que… como vampiro pierda sus poderes mágicos???

    Saludos!!!

  2. No lei todo, porque la letra es pequeña y me duele los ojos porque ya es tarde.

    Pero esta muy bueno el analisis 🙂

    Ojala toda la gente viera lo que tu escribiste, mi que falta hace 🙂

    Nos vemos!

  3. Primero que nada mis felicitaciones!! Excelente analisis y su forma al explicarlo sensacional, como dices, cada una de las escritoras formaron su saga con muchas de las experiencias vividas por ellas, por mi parte no puedo dar mi opinion en cuanto a Rice, porque nunca la he leido, he aprendido un poco mas de ella, porque ustedes siempre la comentan en sus analisis y me gustaria que me dijieran cuantos libros son de las Cronicas Vampiricas?…

    Aparte de eso, lo de las religiones, la politica y lo social son temas que jamas se deberian de dejar a un lado, les digo esto, porque por mi parte nunca me ha gustado la parte de sucesos, porque la cantidad de muertos que tenemos dia a dia, es considerable. Pero es fundamental que sepamos lo que ocurre porque con eso podemos dar nuestra opinion y tratar de solucionar las cosas asi sea poniendo nuestra granito de arena.

    Bueno de nuevo mis felicitaciones y me encanto sobre todo la ultima parte, donde das tus acotaciones sobre las tres escritoras. Ah y lo que dijo Katie es una muy buena pregunta, ahora me ire al otro post jejeje! </:D

    • Hola Jhanny.

      Dando respuesta a tu pregunta, aquí puedes ver todos los títulos de las obras de Rice, que por lo que se puede apreciar de las 2 primeras y los comentarios y avances que he escuchado de las 2 siguientes, es maravillosa!.

      http://es.wikipedia.org/wiki/Anne_Rice

      En cuanto a los temas de interés social, antes, pensaba que era un tema susceptible y lo evitaba en la medida de lo posible, sobre todo porque estaba muy parcializada en el asunto, debido a ciertas circunstancias políticas que tuvo que vivir mi familia en su momento, sin embargo, ahora creo ser más capaz de hablar del asunto sin que me dé un síncope… ;). Y sí, es necesario involucrarse… poner nuestro granito de arena en todos los campos… Vivimos en este universo y todo lo que ocurre en él, es de nuestra competencia.

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