Licántropos y Hombres Lobos.

 

Luego de haber visto aquí el tema de los vampiros bajo las perspectivas de varias autoras, hablaremos ahora de los Licántropos y los Hombre lobo, términos “parecidos”, más no iguales. A pesar de la similitud en sus características fisio-sicológicas estos seres se diferencian entre sí, principalmente porque los primeros son víctimas de una condición “mental” y los segundos, de una condición “física”, por llamarlo de una forma, aunque sabemos que los licántropos, sufren también cambios físicos. Siendo así, ambos seres podrían recibir a su vez, el nombre, como en efecto se hace en muchas culturas, de “metamorfos” o “cambiaformas”, vistos desde la perspectiva de que cambian su forma “humana” en un proceso de transformación, ya sea mental o física, es entonces que podemos agregar a la fórmula, el aspecto místico de la leyenda: La magia, de manera tal que podamos hacer ciertas diferenciaciones.

Cabe destacar, que los “metamorfos” no se transforman siempre en “hombres lobos” y podemos encontrar, dependiendo de la zona geográfica en la que se localizan y del simbolismo de su ámbito, otras manifestaciones animales, usualmente los más fieros y salvajes de la zona (en Europa el lobo y el oso, en América del sur el jaguar, en África la hiena, león, leopardo o cocodrilo, en la India el tigre, etc.)

Archivo:Werwolf.png

Según la leyenda, el primer hombre lobo conocido fue Lycaón, rey de Arcadia, Grecia. En la mitología griega, Licaón era un rey sabio y culto y una persona muy religiosa que había sacado a su pueblo de las condiciones salvajes en que vivían originariamente. No obstante, parece que él mismo continuó siendo un salvaje, pues a pesar de todo siguió sacrificando seres humanos en honor a Zeus, e incluso se dijo que asesinaba a todo forastero que llegara a su reino pidiendo hospitalidad.

Al enterarse, el dios Zeus quiso comprobar los rumores y se disfrazó de vagabundo para hacer una visita a Licaón. Este inmediatamente pensó en matar a su visitante, pero se enteró a tiempo de que se trataba de Zeus y lo invitó a participar en un suntuoso banquete. Todo habría salido bien de no ser porque Licaón no pudo resistir la tentación de jugar una horrible broma al rey del Olimpo; ordenó que le sirvieran la carne de un niño (presuntamente un hijo suyo).

Zeus se dio cuenta, por supuesto, y, encolerizado, condeno a Licaón a convertirse en lobo, y a que todos sus descendientes serían también hombres lobo. Hoy se conoce como licaón al perro salvaje africano, un pariente de los lobos.

Como esta, hay una infinidad de leyendas en torno a estos seres, de las cuales podemos extraer ciertas características, que nos ayudarían a clasificarlos, dada su evolución literaria y cinematográfica, como Clásicos y modernos:

Clásicos:

En esta categoría se toman en cuenta, mayormente, a los “Licántropos”, es decir, humanos que sufren involuntariamente una metamorfosis que asemeja sus rasgos a los de un lobo, aunque mantienen la fisonomía general de un humano. Este proceso se da en las víctimas sobrevivientes de un ataque de un licántropo, convirtiéndose el humano en cuestión en uno de la misma especie. 

  • Transformación involuntaria y muy dolorosa al exponerse, específicamente, a la “luz de la luna llena”, cuya forma humanoide adquiere características lobunas como mucho pelo corporal, extensión de los miembros (aumento de tamaño), intensificación de la fuerza corporal, mayor velocidad, etc.
  • Pérdida de la conciencia humana.
  • Son mortalmente alérgicos a la “plata”. Este punto tiene connotaciones religiosas basadas en que los “licántropos” son depredadores “malditos”.
  • Comen carne humana y/o animal (dependiendo de lo que se cruce en su camino) mientras están transformados, aunque prefieren la humana (por su sabor) pero su supervivencia no depende de esta dieta: Matan por instinto de protección (a si mismos) o depredación y no por hambre.
  • En su mayoría, al ser considerados seres malditos, son marginados de la sociedad humana en la que viven, convirtiéndose en su mayoría en salvajes, aún en su forma humana.
  • Usualmente son seres solitarios en sus dos formas.

Modernos: 

  • Pueden sufrir una transformación involuntaria por efectos de la luz de luna, aunque dada la naturaleza protectora de algunos, son capaces de convertirse a voluntad en lobos gigantescos, literalmente, sin estar bajo los efectos de la luz lunar.
  • Los “protectores” cazan a los enemigos de su raza, principalmente vampiros, en vez de apuntar sus sentidos a los humanos.
  • No pierden su “conciencia humana”, aunque en contadas ocasiones, los efectos de la transformación han provocado accidentes (algunos lamentables), en los que los Hombres lobo han dañado sin querer a los que estén cerca en el momento de la transformación, usualmente, seres amados.
  • Al ser su transformación, en su mayoría voluntaria, sus hábitos alimenticios son humanos, aunque, en caso de necesidad, pueden alimentarse de animales, como lo haría un lobo normal.
  • Los elementos “religiosos” como la plata, no surten efectos en  ellos, porque en su mayoría, no se consideran “malditos”, sino más bien, protectores con una misión que cumplir destinada a salvar y no a destruir.

Cabe destacar, que fuera de los cánones mágicos, los humanos pueden padecer de algunas enfermedades que básicamente han dado origen al mito de los Hombres Lobos y Licántropos. Se trata, en primera instancia de la Licantropía clínica, que es un trastorno “mental” en el cual el enfermo “se cree transformado en lobo (u otros animales) e imita su comportamiento”. También existe otra enfermedad, el Síndrome del Hombre Lobo (también llamado Hipertricosis Universal Congénita), que se trata de una anomalía caracterizada por “la exagerada presencia de pelo en todo el cuerpo”, lo cual no influye en ningún aspecto de la personalidad de quien la padece, siendo éste alguien “normal”, pero con mucho pelo y la Porphyria (un desorden enzimático con síntomas que incluyen alucinaciones y paranoia).

Estas enfermedades, de las cuales no se han hecho muchos avances, provocaron lo que conocemos como el “mito” del Licántropo y desde sus inicios, ha ido “evolucionando”, como la mayoría de los seres mitológicos, los cuales cambian a razón del tiempo en que sus historias son contadas. Así pues, los tiempos de los “licántropos” en los cuales, se les representaba como “depredadores”, han ido cambiando y ahora, los tenemos como “protectores”, mayormente vinculados al mundo vampírico, lo cual nos lleva a clasificar a estos seres como: Clásicos y Modernos.

Licántropos y Hombres lobo en la literatura y el cine.

Algunos ejemplos muy conocidos de Licántropos son (sé que hay miles, pero, me limitaré a mencionar los que más me gustan, dejando para los comentarios, algunos otros ejemplos que tengan a bien suministrar):

Van Helising: Licántropo clásico. 

 

Este “cazador”, trabaja al servicio del Vaticano, quien lo utiliza para exterminar monstruos, entre ellos, vampiros.

Se convirtió en Licántropo, luego de que fuera mordido por uno, mientras realizaba una misión con otra humana, Anna Valerius, última descendiente de una estirpe de cazadores que juró destruir al vampiro. De no hacerlo, su familia jamás podría entrar al cielo.

Su condición fue temporal, ya que luego de ser mordido, tenía 48 horas para recibir un antídoto creado por el mismo Drácula, su enemigo mortal, con el fin de quitarle el poder de destruirlo (según la historia, sólo un licántropo podía matar a Drácula y con él a su descendencia) y éste le fue administrado por Anna Valerius luego de que Van Helsing matara a Drácula.

Lastimosamente, Anna Valerius murió, sin embargo, con la muerte de Drácula, ésta cumplió su cometido (acabar con los vampiros) y ella y su familia pudieron entrar al cielo, lo que tranquilizó el corazón abatido de Van Helsing, quien sufría no sólo por haber matado a una inocente, sino porque se había enamorado de la chica.

Cabe destacar que en el caso de los otros licántropos que se mencionan en la película, todos sucumben a las artes clásicas de aniquilación, al igual que los vampiros a las suyas, excepto Drácula, quien sólo podía morir mordido por un licántropo.

Remus Lupin y Fernir Greyback: Licántropos Clásicos Mágicos.

Si bien es cierto estos dos licántropos entran en la misma categoría de Van Helsing, la magia a la que me refiero es “proyectada”, es decir, no son solamente seres mágicos por su condición de mitológicos, sino que ambos saben y pueden proyectar sus poderes y lo hacen a través del uso de una varita mágica.

Remus Lupin:

Mordido de pequeño, Remus Lupin es un Licántropo clásico, el más clásico de todos si no tomamos en cuenta el hecho de que es un mago.

Su apariencia era la de un hombre joven enfermo, lo cual le valió la burla de muchos, incluyendo alumnos del colegio Hogwarts, en el que enseñó por un año lectivo, siendo éste el único trabajo formal remunerado que tuvo en su vida.

Como todo licántropo clásico, es considerado un maldito (por llevar a cuestas la maldición y no por sus actos) y por ello se le margina de la sociedad mágica en la que vive, razón por la cual se asume que no se acercó a Harry Potter hasta que se encontrase con él en el colegio en su tercer año. Es solitario, tímido y se considera a sí mismo como un cobarde, dado que tanto en su niñez/adolescencia, como en su adultez, se dejó llevar siempre por lo que decían los demás, a tal punto que le dio la espalda al único amigo que le quedaba, luego de la muerte de los Potter, Sirius Black, al quien no dio el beneficio de la duda y no buscó para esclarecer lo acontecido allá de las habladurías. 

La mayor parte de su vida, sobre todo en su niñez/adolescencia, actuó sobre todo en base a su necesidad de aceptación en vez de actuar concientemente, en detrimento de la seguridad de otros, sin embargo, saliendo del colegio, se unió a la primera versión de la Orden del Fénix, organización que luchaba en contra de Lord Voldemort, no obstante,  da la impresión que lo hizo más por su sentido de pertenencia al grupo (los merodeadores), que porque realmente le interesase. Sus muestras de lealtad fueron cuestionadas incluso por su mejor amigo, Sirius Black, quien dudó en su momento de su lealtad y le ocultó información sensible acerca de los Potter.

Sus movimientos en el grupo no pasaron a más, sin embargo, fue reclutado por Dumbledore, años después, para la segunda versión de la Orden del Fénix, donde conoce a la que posteriormente se convirtió en su esposa, Nymphadora Tonks, metamorfomaga, que luego de luchar por su relación se casó con él y  con quien tuvo un hijo a quien llamaron Teddy Lupin, el cual, afortunadamente, heredó los poderes mágicos de su madre, no así los de su padre, de quien tenía posibilidades de heredar la licantropía.

Por lo que se sabe, la vida de Remus no fue color de rosa, principalmente, porque el mismo se consideraba un “maldito”, sin embargo, Remus Lupin muere en la última batalla contra Lord Voldemort siendo un licántropo libre y feliz.

Fernir Greyback:

Creador de su congénere, Remus Lupin, a quien mordió por venganza contra su padre, cuando éste era un pequeño, se le conoce como uno de los licántropos más despiadados del universo pottérico y, a diferencia de Lupin, disfruta enormemente de su condición de Licántropo, tanto, que muerde y/o mata humanos, aún sin estar bajo los influjos de la luz de luna.

Al igual que Lupin, Greyback es un mago, sin embargo, gustaba más de usar como tácticas intimidatorios algunas de sus características lobunas clásicas, como por ejemplo el vello corporal excesivo, mal olor (olía a mugre y a sangre siempre) y dientes grandes, las cuales mantenía aún siendo de día.

Gracias a su longevidad (los magos viven más, pero quizás la licantropía los hacía mucho más longevos) y por su especial gusto por comer niños, dada la “ternura” (llámese suavidad) de su “carne” y el olor que despiden, conoció y se unió al bando de Lord Voldemort, convirtiéndose en uno de los mortífagos más salvajes y mortales mencionados en el universo pottérico, cuyo objetivo cuadraba perfectamente con el de Voldemort, por lo menos en principio, ya que, Greyback, lo que quería realmente, además de tener vía libre para “alimentarse” a sus anchas, era morder y contaminar a tanta gente como fuera posible de manera que llegasen a superar a la cantidad de magos existentes.

Cabe entonces señalar, que luego de la batalla y habiendo escapado, tenemos por allí a un licántropo despiadado que no tiene a nadie que le pare los pies, luego de la muerte de Severus Snape, el único mago,  que podría haberlo hecho.

Siendo un mago y además, licántropo de gran fortaleza y completa falta de escrúpulos, sólo mostraba lealtad al bando de Voldemort por que su batalla se acoplaba perfectamente a sus intereses, sin embargo, se sabe que sentía, o respeto, o miedo, por Severus Snape, a quien probablemente consideraba igual o más peligroso que el mismo Voldemort, lo cual se puede entrever en las pocas interacciones de ambos personajes en el último libro de la saga, siendo las principales, aquéllas donde Severus le “para los pies” y le impide matar en el colegio mientras era director de Hogwarts.

Como nota curiosa, en su periodo de rectoría, aún cuando fue el más violento de la historia de Hogwarts, Severus Snape, mantuvo el orden y no permitió ningún asesinato, lo cual no se puede decir de sus predecesores (en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería se registraron varias muertes previas a la dirección de Severus Snape).

Esperemos que Harry Potter se encargue entonces de éste Licántropo malvado, en su defecto, Ted Lupin y no por venganza (aunque cabe en el asunto), sino porque harían un gran aporte a la humanidad.

Los Qileutes/Jacob Black: Hombre-Lobo Moderno.

Jacob Black es un adolescente, perteneciente a un antiguo linaje mágico de metamorfos, creado desde sus inicios para combatir exclusivamente  a  cualquier vampiro que entre en su territorio.

Estos metamorfos, tomaron la forma de lobos, debido a que el primero de ellos, ya había adoptado esa forma cuando, por una rebelión en su pueblo, fue despojado de su cuerpo humano y tuvo que pedir ayuda a este animal para poder hacer justicia y liberar a los suyos, retomando su posición de líder del clan. Posteriormente y con la aparición de una pareja de vampiros, dio inicio a un linaje de Hombres Lobo que “explotan” según las necesidades de la tribu, aunque, desde aquél primer lobo Quilleute, las proporciones de éstos van aumentando en cantidad, tamaño, fortaleza y destreza, precisamente debido a la naturaleza de sus nuevos enemigos, los vampiros, siendo la nueva generación conformada por lobos (en el sentido literal de la palabra) del tamaño de caballos, tan fuertes y ágiles como sus enemigos, convirtiéndose en los únicos seres capaz de matar a éstos, los cuales, además de ser inmortales, tienen la piel tan dura como el mármol y  se mueven en extremo rápido. Adicional y convenientemente, poseen una capacidad regenerativa sorprendente.

Estos hombres lobo, a diferencia de los Licántropos, viven en manada y mantienen su conciencia humana al transformarse, lo cual hacen a voluntad y no por instinto al ser bañados con la luz de la luna. Se sabe además, que las transformaciones provocan en quienes se dan, más desconcierto que dolor, ya que, por disposiciones de los líderes de la tribu, no se les puede adelantar a los posibles hombres lobos (descendientes directos de los primeros hombres lobos) lo que sucederá, sino que deben esperar a que “exploten” para hacerlos partícipes de todo el asunto.

Tal cual las manadas de lobos, los Quilleutes tienen una organización social basada en la jerarquía, siendo el líder el “macho alfa”, que en el caso de los Quilleutes, es Jacob Black, sin embargo y por razones personales, éste decide delegar su responsabilidad en el que hasta el momento de su transformación (la transformación de Jacob Black) era el considerado alfa de la manada, San Uley, pero esto cambia, cuando Sam decide atacar a Bella Swan, quien en principio fue la razón de que Jacob dejara de lado sus responsabilidades para con la manada (no así para con su tribu), creándose dos manadas, que precisamente por poder mantener su personalidad y conciencia humana, pueden, en el momento preciso, aliarse incluso con sus enemigos naturales (los vampiros), en defensa de los humanos.

Al igual que el Licántropo Greyback, mantienen ciertas características físicas de su metamorfosis siendo humanos, como su gran tamaño (son muchísimo más altos y fornidos que un adolescente promedio), destreza, fortaleza y capacidad regenerativa y a su vez, mantienen algunos rasgos características luego de transformarse, siendo fácilmente identificables en su forma lobuna. Por ejemplo, Jacob Black es fácilmente identificable por sus ojos, su pelambrera mullida, el color de su pelaje, etc.

Ya sean Hombres lobo o Licántropos, estos seres, lejos de considerárseles como “depredadores”, en la actualidad, se les consideran más como “protectores”, pero si hablamos de preferencias, personalmente, prefiero a los hombres lobos que a los licántropos ;).

Y a ustedes, ¿Cuál les gusta más?.

Volviendo al tema de Harry Potter, me quedan algunas dudas…

  1. Si es la exposición a la “luz de la luna” la que provoca los cambios en los licántropos, ¿podría un mago verdaderamente cualificado recostarse cómodamente en una habitación completamente sellada a la luz, petrificado o dormido con una poción de muertos en vida, mientras pasa la noche, sin que ocurra la metamorfosis?
  2. ¿Porqué se debe ingerir la poción matalobos una semana antes de que se de la luna llena, si, llegado el momento, igual se da la transformación por no tomarla el día de la luna llena? Con lo mal que sabe, ¿no sería suficiente que se tomara ese día y ya?
  3. Los metamorfomagos pueden cambiar su aspecto y convertirse en animales o cosas, sin embargo, ¿pueden copiar las características tan a la perfección que podría confundírseles con seres mágicos, por ejemplo, una versión de Lupin o Greyback?.

¿Qué otras preguntas agregarían a la lista? ¡Nos vemos en los comentarios!

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12 Respuestas a “Licántropos y Hombres Lobos.

  1. Muy bien, a la primera pregunta:
    si habria metamorfosis pero el sujeto se quedaria dormido, como licantropo pero en efecto, dormido.a la segunda pregunta no tengo respuesta alguna, lo siento. y con la tercera, la respuesta es no, los animagos solo pueden transformarse en animales asi como se les conoce y los licantropos son bipedos, si fuera con hombres lobo tal vez si, pero de lo contrario la respuesta es no.

  2. Hola Ivan.

    Con la tercera pregunta me refería a los metamorfomagos como Tonks… es decir, Tonks, siendo metamorfomaga, es decir, que es capaz de cambiar su aspecto físico a voluntad, podría hacerse pasar sin problemas por Lupin o Greyback?.

    Pensándolo bien, yo creo que si podría… todo estaría en el poder mágico del hechicero.

  3. Supongo que es es posible, pero si es tan facil escapar de transformarse en lobo, la cosa no tendria chiste.

    La posicion debe ser como una medicina, debe pasar por su sistema para que tenga efecto.

    No creo que los animagos puedan aparentar ser hombres lobo. Solo sirven con animales, seria genial que se transformaran en criaturas magicas como grifos o basiliscos, pero debe servir solo en animales corrientes.

    Algo curioso en Harry Potter es que toda magia tiene sus limitaciones. Debe ser porque en un mundo donde tardas siete años en aprender el uso basico de la magia no podian darse el lujo de tener cabos sueltos.

    • No me refiero a un animago, sino a un metamorfomago… después de todo, pueden adoptar cualquier forma y si a eso le sumas que seas bueno en transformaciones, algo podría hacerse, ¿no?.

      En cuanto a lo de la medicina, pues sip, podría ser.

      • Bueno, los metamorfos no que solo pueden cambiar su color de pelo, la forma de su cara y esas cositas. Entonces no serian capaces de hacer otras cosas, como parecerse a a un hombre lobo. Si los poderes de metamorfo fueran tan absolutos no se necesitaria pocio multijugos, auqne lo metamorfo es algo genetico, ¿no?

        • Correcto, de allí que se creara la poción multijugos, para emular esos poderes. Ahora bien, creo que si son capaces de hacer cambios a su rostro, su cara, o “convertirse en sillones”, supongo que dependerá del poder del mago la exactitud con la que lo haga.

          • Pero Slughorn se convirtio con ayuda de la magia, no croe qe el sea metamorfo. Yo creo que los metamorfos solo pueden cambiar su forma siempre que sea humana. Y si la posicion multijugas no funciona para imitar a Hagrid, un medio gigante, tampoco serivira para un hombre lobo.

            Asi que, al parecer, solo puedes ser un hombre lobo si tienes la maldicion. Lo que al parecer, que raro verdad, es algo bueno.

            • Pues sip, la exclusividad siempre es buena, pero sigo creyendo que un mago poderoso puede convertirse en lo que sea usando su magia.

              Con la poción multijugos es diferente porque no funciona con “transformaciones animales”, sin embargo, creo que un gran hechicero o un metamorfomago muy bien cualificado, podría adoptar la figura que quisiera… aunque probablemente tendría que “practicar mucho”.

  4. mi tartaratara abuelo era un lobo y apenas me dijiero qe desiendo qe su sangre es igual a la mia no se qe me pasa no puedo dormir

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